lunes, 9 de mayo de 2016

32

Esta vez no seré esa inocente que te acariciaba. Hoy te revolveré las ideas, te cambiaré de religión porque seré más que el helado del domingo, aunque ya vino el frío. 
No pidas lo que no habrá nunca, besa mis miedos y mis pesadillas para que desaparezcan como lo hacen las sábanas. La verdad desaparece, y yo no sé nada, no puedo pensar.

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