La perra entre estas piernas
que son su mundo
no se diferencia de mí
observadora de todo
ambas miramos y gritamos
nos entristecemos del exterior
no queremos salir, tan cobardes y diurnas
odiamos, nos odiamos también, vaya que odiamos
la evolución no existió para nosotras
pero al menos
ella no estará sola esta mañana, ni tampoco yo